Un enorme saludo a todos los seguidores de Física y el Universo. Es ahora, y después de unas merecidas vacaciones, que Sethorus y yo volvemos a la mesa de trabajo, para hacer una de las cosas que más nos gusta, llevarles información curiosa, interesante y por supuesto precisa sobre este maravilloso mundo. Así que mientras el fundador de este sitio se nos va de viaje para el hemisferio sur (http://fisicayeluniverso.blogspot.com/2011/03/aires-nuevos-cielos-nuevos.html) yo me tomé la libertad de irme para el hemisferio norte.
| El Ángel de la Independencia en la vía Reforma, Ciudad de México |
Entre los paralelos 14º y 32º nos encontramos con una magnífica nación, es México, lugar en el que estuve de visita unos días para aprender un poco más sobre los fundamentos teóricos de la astronomía y por supuesto ganar alguna habilidad práctica para realizar observación astronómica, ya que la astronomía en México es astronomía “de a deveritas”.
En México la observación de los astros se remonta atrás en el tiempo, incluso hasta antes de la colonización española. Los aztecas ya desarrollarían prácticas de contemplación de las estrellas, las cuales usaron para predecir las estaciones, las épocas de lluvias, crecidas de ríos y para forjar así un excelentísimo sistema de calendarización, con este sistema podían definir sus festividades, sus rituales, tiempos de cultivo, cosecha y claro también, de sacrificios. Los aborígenes mexicanos levantaron ciudades enteras en honor a sus deidades (que veían reflejadas en las estrellas), tales como Chicén Itzá en Yucatán, o Teotihuacán en donde se localizan las pirámides del Sol y la Luna.
Una vez iniciada la colonización no es ni necesario decir que el desarrollo del saber en toda América se vio más que ralentizada, detenida, e incluso, vuelta atrás. Muchísimas virtudes científicas de estos pueblos que miraron al cielo durante siglos quedaron perdidas para siempre.
En nuestro tiempo México reconoce la responsabilidad que le corresponde de recuperar mucho de lo que sus antepasados lograron siglos atrás. Y ha hecho enormes esfuerzos por hacer de la astronomía moderna uno de los pilares más importantes en el desarrollo científico no sólo de México sino de toda América latina. ¿cómo pretende lograr esto?
Con personal altamente calificado:
En todo el país son varias las universidades que ofrecen la oportunidad a cientos de estudiantes anualmente de obtener un título de licenciatura de física, maestrías y doctorados en astronomía, astrofísica y otras especialidades de las ciencias espaciales, entre ellas la Universidad de Guanajuato, el Instituto de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) en Puebla, y por supuesto la Universidad Autónoma de México con sedes en Morelia con el Centro de Radioastronomía y Astrofísica (CRYA), sus sedes del Instituto de Astronomía en Tonantzitla, Puebla y también Ensenada en Baja California, sin dejar olvidado al Campus Universitario en el D.F.
En todas estas instituciones no sólo se trabaja para preparan una generación de nuevos astrónomos, si no que constantemente se desarrolla investigación (tanto teórica como observacional) de la más alta calidad, congresos internacionales y alta tecnología para aplicaciones astronómicas, en óptica y electrónica.
Con observatorios de renombre internacional:
El país cuenta con un enorme armamento de telescopios en constante observación de los cielos mexicanos, entre ellos relucen algunos como: Los telescopios de 2.12m y 1.5m del Observatorio Astronómico Nacional de la UNAM en la Sierra de San Pedro Mártir, Baja California (1 y 2), El telescopio de 1m del OAN en Tonantzintla, Puebla (3), El telescopio de 2.12m del Observatorio Astrofísico Guillermo Haro en Cananea, Sonora (4) y la joya de la corona, el Gran Telescopio Milimétrico (GTM), un imponente radiotelescopio de 50m ubicado en la cima del volcán Sierra Negra. Éste último, aunque aún se encuentra en entrapa de prueba, promete ser una de las mayores incursiones mexicanas en proyectos astronómicos de gran nivel.
Espero que hayan disfrutado de este breve recorrido por la astronomía mexicana tanto como yo disfruté escribirlo. Sin duda México nos da un gran ejemplo sobre cómo Latinoamérica puede realmente trabajar para lograr un verdadero desarrollo en materia de ciencias espaciales. Y aunque no sea con telescopios de más de un metro, pero ciertamente también nosotros estaremos observado el firmamento cada noche, nunca olvidando lo importante que es indagar en los secretos del cosmos. Espero pronto estarles contando más.

Wow, que bueno!! tenemos informadores de astronomía que nos dan estupenda info!!... Me alegro por ambis y muchas gracias por brindarnos una puerta para ver el mundo, con los ojos de un astrónomo
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